Suponemos que cuando Sabino tuvo que buscar músicos para componer el nuevo grupo se movería por Barcelona, pero parece que sus pesquisas no tuvieron mucho éxito porque al final tuvo que conocer a una gente de Vic (Los perdidos en el espacio) y no se sabe con qué extrañas artes logró convencerlos de que lo mejor que podían hacer era unirse a él y rebautizarse como los Trogloditas, Jordi, Ricard y Simón no lo dudan y empiezan a preparar el material.

Llegado a este punto me gustaría hacer un pequeño paréntesis para deshacer de una vez el mito difundido por los "listos" de que los Trogloditas son una banda mediocre. Cualquier persona con un mínimo de oído podrá apreciar que Ricard Puigdomenech es uno de los mejores guitarras del país e igual sirve para temas de lo más "hard" a baladas deliciosas, pasando por rockabillys salvajes o puro sonido "stones". Jordi Vila no es humano, es una máquina incapaz de perder el ritmo y que junto a Josep Simón y su bajo consiguen una sección rítmica capaces de hacer más ruido que un "gang" de Hells Angels tronando con sus Harleys y chocando contra una pared de metileno ardiendo... poco más o menos.

Cuando Loquillo vuelve de la mili se encuentra con que en Barcelona sigue sin pasar nada, decide que no hay salida y largarse a Madrid donde el Pop español está viviendo su Edad de Oro. Antes de probar suerte intentan una aventura discográfica junto a Manolo García & Quimi Portet los cuales se hallaban metidos de lleno en un proyecto discográfico, pero la historia no fructifica y gracias a la amistad de Loquillo con Toti (Parálisis Permanente, La Frontera) fichan por Tres Cipreses y sale al mercado el single con "Vaqueros de espacio" y "Hawai 5-0" que se convierte en el primer trabajo discográfico de Los Trogloditas, a pesar de no tener gran aceptación la banda no se desanima y en la primavera del 83 entran en estudio para grabar el segundo LP de Loquillo y el primero de la banda. En el disco colaboran el todo de Madrid de la época, pero todas las colaboraciones no son más que una anécdota en uno de los mejores Lps de R"N"R que se ha hecho en este país. Las canciones son una clara muestra de las influencias que en aquel tiempo tenía el grupo y nos ofrecía auténticas joyas como "Cadillac solitario", "Ritmo de Garaje" el trucking "Quiero un Camión" o "Barcelona Ciudad" una crítica a la aburrida Barcelona de aquellos años, la filosofía del disco queda bien clara en una frase escrita en la contraportada: "Si no te gusta el R"N"R qué coño haces mirando este disco idiota", creo que no hacen falta más comentarios.

Antes de la salida del LP aparece un single de tres canciones, totalmente veraniego "Todos lo chicos en la playa" y "Pacífico", también manifiestan su repulsa hacia la masificación y comercialidad del R"N"R con un viejo tema rescatado de la época de Teddy-Loquillos, "No bailes R"N"R en el Corte Inglés" (Lo que como es lógico les causa graves problemas con dichos almacenes, pero es que a estos chicos siempre les ha encantado meterse en líos).

Por aquella época el grupo realiza algunas de sus actuaciones más salvajes y en más de un pueblo recuerdan todavía a un grupo de descontrolados fans que arrasaban las vallas de seguridad cuando la banda arrancaba "Barcelona Ciudad". Su fama empieza a subir rápidamente y las pasiones que despiertan son antagónicas, o se les adora o se les odia, lo que está claro es que los que les conocen no quedan indiferentes ante ellos. Sus apariciones en televisión son cada vez más frecuentes y la prensa les dedica cada vez más espacio. Parece que en Madrid les adoran, lo que hace que su propia ciudad los rechace por "vendidos" y "renegados", supuestamente claro.

Su siguiente trabajo es un LP de cinco temas para DRO ("Tres cipreses" había sido absorbida), su último trabajo para una independiente, "¿Dónde estabas tú en el 77?" Donde siguiendo la línea de anteriores trabajos, y aunque el prensaje por parte de la compañía era bastante malo, se podía apreciar toda la fuerza de un tema como "Avenida de la luz", otra poesía urbana marca de la casa que, junto a "Las calles de Madrid", es un pequeño homenaje a la ciudad que tan bien les había recibido. En este Lp comienza la estrecha colaboración con Iñaki Altolaguirre, técnico de la banda en directo y que a partir de ahí empieza a construir el sonido que más tarde hará famosa a la banda.